Los cuentos e historias que nos han acompañado desde peques están llenos de brujas y éstas son casi siempre las malas. En el imaginario colectivo, por lo menos en el de todas las generaciones hasta la millennial (y desde un punto de vista eurocentrista), el concepto “bruja” siempre se ha asociado a la maldad. Y estéticamente siempre se han desarrollado más o menos igual. La imagen que os haya venido a la mente tal cual habéis leído la palabra «bruja» es precisamente a lo que me refiero.
Sin embargo, siempre he pensado que algunas de las brujas que me han acompañado en mi vida… pues tan mal encaminadas no iban con lo que decían o hacían. Es más, cuando me preguntaban de pequeña “¿cuál es tu princesa Disney favorita?” muy pronto empecé a decir Úrsula, y lo sigo manteniendo. Porque cuanto más leía y conocía los discursos de las «brujas» más me llamaban la atención. Aunque de esto hablaré largo y tendido en otro momento porque sino me lío.
El caso es que las brujas forman parte de nuestra cultura (meigas, bruxas y sorgiñas entre otras) y aun así en muchos casos la palabra sigue usándose de forma despectiva. Y contra esas ideas preestablecidas es contra lo que va la nueva obra de Raquel Gu: ¿Es una bruja? Mitos, mentiras y realidad protagonizada por dos jóvenes llamados Úrsula y Arián, quienes tildan de bruja – de malas formas – a una vecina de su abuela Tonia, con quien están pasando la tarde mientras van a recogerles sus madres.
¿Es una bruja? Mitos, mentiras y realidad © Raquel Gu (2025) Garbuix Books
De la vecina ambos comentan, tras un breve encuentro en el ascensor, que Es rara, vive sola y gruñe mucho, y además tiene un gato negro muy antipático. Cayendo en todos los tópicos misóginos habidos y por haber. Tonia, una señora de armas tomar y abuela de las criaturas, decide en ese momento que no va a pasar por alto dichos comentarios y les cuenta – de forma resumida – la historia de las brujas. Empezando así un recorrido por la historia de grupos de mujeres perseguidas injustamente durante siglos. Además de explicar cómo ha evolucionado el concepto de bruja durante todos estos años hasta la actualidad.
Este cómic se centra específicamente en una historia cultural eurocentrista y en la misoginia que en gran parte la define. Y no lo hace desde un punto de vista personal, que podría, sino documentado y muy bien explicado. La autora utiliza las preguntas de les protagonistas, que son jóvenes, para avanzar en sus explicaciones desde la experiencia y el conocimiento de su abuela. Lo mejor de todo es que es una narrativa bastante lineal que hace que la evolución del concepto se vea de principio a fin sin problemas pero sin dejar de explicar todas sus variantes. Y en todo momento hace símiles con cómo se usan todavía en la actualidad algunos términos como los comentados antes: Es rara, vive sola y gruñe mucho, y además tiene un gato negro muy antipático.
Otro punto fuerte de este cómic es lo accesible que hace Raquel Gu la explicación de cómo evolucionan las ideas machistas dentro de nuestra historia cultural hasta la actualidad. Y cómo esas ideas todavía se mantienen cuando pensamos en términos de doctores y enfermeras, por ejemplo. Denostando el trabajo importante que supone la enfermería, y asignándolo de forma despectiva siempre a las mujeres. Y esta evolución se explica perfectamente en el cómic, donde a los hombres se les reconoce como profesionales de la medicina, mientras a las mujeres con los mismos conocimientos se les tilda de hechiceras o practicantes de magia negra.
Además de mostrar la historia de distintas mujeres importantes, y muchas veces poco representadas popularmente, la autora también trata todo el tema de los juicios por brujería y el grandísimo problema que supusieron para toda la ciudadanía. Obviamente, siendo las mujeres las víctimas principales de estos. Junto a las preguntas que les van surgiendo a Úrsula y Arián durante la obra, se añade algo que a mí me encanta, que es un paratexto final con una bibliografía bien detallada de todos los estudios en los que se ha basado la obra.
Un punto que creo que ayuda mucho a esta obra es la gran capacidad que tiene Raquel Gu para sintetizar toda la información que quiere presentar, que no es poca. Hacerlo en únicamente ochenta páginas y exponer toda la información de forma sencilla y entretenida. Porque sí, este cómic es muy entretenido, aun cuando está explicando muchísima información. Algo que no me parece sencillo para nada. Y es una muy buena lectura tanto para quienes desconozcan por completo el tema como para quienes conozcan ya alguna de las figuras históricas mencionadas.
Editado por Garbuix Books, este cómic puede adquirirse en castellano y en catalán. Una obra muy interesante y accesible para casi cualquier tipo de persona lectora a partir de los doce años. Aunque, como siempre, todo depende de la experiencia lectora de cada une. Puede que la idea original de Raquel Gu, y la editorial, fuera crear un cómic juvenil. Sin embargo, creo que han conseguido algo mucho más complejo e interesante, que es gestionar un tono lo suficientemente ligero para interesar e informar a les lectores más jóvenes y mantener el interés de lectores adultos por las capas de lectura que ha terminado teniendo el tema tratado.
Este cómic habla de feminismo, historia y las políticas que se han ido encadenado para crear esa identidad cultural dañina que todavía hoy en día persiste alrededor de muchas mujeres. Aunque, por suerte, cada vez menos gracias a muchas obras que, como ¿Es una bruja? Mitos, mentiras y realidad, desmitifican dicha maldad y contextualizan el saber de muchas de ellas.




¿Es una bruja? Mitos, mentiras y realidad © Raquel Gu (2025) Garbuix Books